Salud Mental
La historia familiar predice la gravedad de la enfermedad mental
- Los pacientes con parientes afectados tienen patologías más graves y recurrentes
El estudio siguió a los participantes desde los tres años (Foto: AP | Lee Jin-ma)MADRID.- La salud mental es una de las cuestiones que más influencia genética tiene. La presencia de un pariente enfermo aumenta la probabilidad de que otros miembros de la familia padezcan ese mismo trastorno. Sin embargo, no siempre se saca todo el potencial a esta información. Según un trabajo publicado en ‘Archives of General Psychiatry’, los antecedentes familiares son predictivos del mal pronóstico de un paciente psiquiátrico.
“Existe la necesidad de ir más allá y probar si la historia familiar está también asociada con determinadas características clínicas relacionadas con la gravedad del trastorno”, escriben los autores. La investigación, realizada por el Instituto Duke de Política y Ciencias del Genoma (EEUU) en colaboración con otras organizaciones, se centraron en cuatro patologías: depresión mayor, ansiedad, dependencia del alcohol y de drogas.
Seleccionaron a 981 neozelandeses nacidos entre 1972 y 1973 y siguieron su evolución, recogiendo información sobre su salud física y mental y sus estilos de vida, desde que cumplieron los tres años de edad. Cuando alcanzaron los 32 años, los autores recabaron datos sobre la historia médica de los padres biológicos, los abuelos y hermanos mayores de 10 años.
Además de la ya conocida relación entre la presencia de antepasados afectados por un trastorno mental y el aumento del riesgo de sufrirlo, el estudio determinó que la historia familiar estaba asociada con la recurrencia, una mayor discapacidad causada por la enfermedad y un mayor uso de los servicios médicos, según relatan los autores.
Una cuestión importante de cara a la terapia
Debido al estigma que rodea a estas patologías, al desconocimiento o a las consecuencias que tienen sobre los pacientes (los depresivos son más pesimistas, los hiperactivos son inatentos…), indagar en los precedentes familiares de un individuo no siempre es fácil. Aunque, al menos en nuestro país, “estos ocupan la segunda línea de todo informe psiquiátrico”, explica a elmundo.es Francisco Montañés, jefe de Psiquiatría del Hospital Fundación de Alcorcón.
Según los autores, la historia clínica se puede usar para identificar a aquellos que precisan una intervención temprana o un tratamiento más agresivo. Pero, además, también es importante de cara a la terapia, recalca Montañés. “La presencia de familiares con una patología psiquiátrica puede interferir en el manejo del paciente, como sucede, por ejemplo, con los niños con trastornos por déficit de atención e hiperactividad cuyos padres son, a su vez, inatentos”, señala este especialista.
En contra de lo que señalan los responsables del trabajo publicado en ‘Archives of General Psychiatry’, que critican que los antecedentes familiares se tengan muy poco en cuenta en las consultas psiquiátricas, Montañés afirma que sí se recogen y valoran, aunque a veces los recursos disponibles no permiten ir más allá en la labor del experto, añade.
“Desde el punto de vista de la salud pública, la historia familiar es útil para determinar que pacientes tienen el peor pronóstico [...] Es decir, identificaría a un subgrupo que necesita intervención temprana y tratamiento adecuados para una enfermedad recurrente y muy incapacitante”, concluye el estudio.
www. elmundo.es SALUD
Las ventajas de tener amigos imaginarios

Los amigos imaginarios son una frecuente compañía de los niños entre los dos y los ocho años. Y, según revela un nuevo estudio científico, favorecen la comunicación y nos hacen más sociales y creativos al alcanzar la edad adulta.
Para llegar a esta conclusión, el psicolingüista australiano Evan Kidd, de la Universidad La Trobe, en Melbourne, realizó una encuesta entre 330 universitarios para averiguar si recordaban haber tenido un amigo ficticio en su niñez. Los experimentos revelaron que los estudiantes que habían tenido esa “compañía” imaginaria mostraban mayores habilidades comunicativas, más empatía y más creatividad como adultos que el resto de sus compañeros.
Paralelamente, en colaboración con la Universidad de Manchester, Kidd indagó en el rol de esas figuras en 44 niños con edades comprendidas entre tres y seis años, la mitad de los cuales tenía amigos imaginarios. Y comprobaron que éstos últimos poseían un vocabulario mucho más rico y eran más creativos que el resto de sus compañeros. “Son comunicadores más experimentados”, asegura Kidd. Y añade que “estar a cargo de las dos partes de una conversación facilita el desarrollo de las habilidades comunicativas”, con un efecto positivo a largo plazo.
**muyinteresante
-
Archivos
- Julio de 2009 (2)
- Junio de 2009 (12)
- Mayo de 2009 (11)
- Abril de 2009 (13)
- Marzo de 2009 (8)
- Febrero de 2009 (10)
- Enero de 2009 (14)
- Diciembre de 2008 (9)
- Noviembre de 2008 (14)
- Octubre de 2008 (26)
- Septiembre de 2008 (36)
- Agosto de 2008 (6)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios