
Por momentos se le borronea la vista, se marea y siente un hormigueo en sus manos que la paralizan.
Sus hijos le dicen que está demasiado angustiada y tiene que hablar más de esto es su terapia.
Su esposo le reclama que todo el tiempo piense en ella y que rechace toda posibilidad de intimidad.
¿Es que nadie entiende lo que le pasa?
No, pues quizá ellos ni se imaginan que Laura pueda padecer esclerosis múltiple.
La razón es sencilla: Los síntomas de esta enfermedad suelen pasar inadvertidos en momentos de crisis y se confunden con los que aparecen en una situación de stress:
fatiga, debilidad, hormigueo, poca coordinación, mareos, problemas de equilibrio, alteraciones visuales, temblor, espasticidad o rigidez muscular, trastornos del habla, problemas intestinales o urinarios, andar inestable , problemas en la función sexual, sensibilidad al calor, problemas de memoria, y trastornos cognitivos y emocionales entre otros.
Lo que le pasa a Laura le pasa a muchos otros que recorren toda clase de consultorios y no pueden encontrar el origen de un malestar que día a día va limitando su vida.Conociendo la Enfermedad
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso central (SNC) en el que se diferencian dos partes principales: cerebro y médula espinal. Envolviendo y protegiendo las fibras nerviosas del SNC hay un material compuesto por proteínas y grasas llamado mielina que facilita la conducción de los impulsos eléctricos entre las fibras nerviosas.
En la EM la mielina se pierde en múltiples áreas dejando en ocasiones, cicatrices (esclerosis). Estas áreas lesionadas se conocen también con el nombre de placas de desmielinización.
La mielina no solamente protege las fibras nerviosas si no que también facilita su función. Si la mielina se destruye o se lesiona, la habilidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y al cerebro se interrumpe y este hecho produce la aparición de síntomas. Afortunadamente la lesión de la mielina es reversible en muchas ocasiones.
Suele comenzar entre los 20 y 40 años, es mas frecuente entre las mujeres y en la raza blanca.¿Cómo se detecta la Esclerosis Múltiple?
El diagnóstico de la esclerosis múltiple (EM) es esencialmente clínico, ya que no existe todavía un estudio o prueba que de manera rotunda pueda establecer que “estamos frente a un paciente con esclerosis múltiple”, y por tal motivo deben ser excluidas otras enfermedades que producen síntomas similares a los de la EM.
Ciertos exámenes complementarios contribuyen a apoyar el diagnóstico clínico de EM, a la vez que descartan otras enfermedades que pueden asemejársele: dentro de ellos, la resonancia magnética (RMI) , una de las técnicas de otención de imágenes ampliamente utilizada en el campo d ela EM y los Potenciales Evocados Vsuales, Auditivos y Somatosensitivos.
Tambien puede complementarse el diagnóstico con un examen de Líquido Cefalorraquídeo (LCR), que aporta datos de importancia.¿Cuál es el pronóstico?
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica con lo cual la evolución es por lo general prolongada. Por otro lado, tras un empeoramiento o recaída suele acontecer una mejoría. No es infrecuente la remisión prácticamente completa de los síntomas.
Paralelamente existen pacientes con formas benignas que persisten sin síntomas durante años.
Los factores que mejor predicen un curso relativamente benigno son pertenecer al género femenino, inicio de la enfermedad a temprana edad (menos de 30 años), ataques poco frecuentes, un patrón remitente-recurrente y levedad de la enfermedad en los estudios imagenológicos.Medicación y Tratamiento para la Esclerosis Múltiple
Hasta este momento no existe cura alguna, pero sí medicación y tratamiento para mejorar nuestra calidad de vida.
El tratamiento apunta a tres objetivos: el tratamiento del brote que es el síntoma neurológico agudo, el tratamiento interbrote y la rehabilitación.
Lo mejor para la Esclerosis Múltiple es el Tratamiento Interdisciplinario, esto implica que tanto el médico neurólogo como el urólogo, el oftalmólogo, el fisiatra, el psicoterapeuta, etc. estén en constante comunicación.
Cuando necesitemos una nueva ayuda, no lo decidamos solos, hablemos con alguno de los profesionales de nuestro entorno, para que la elección sea correcta.
Seamos conscientes que una mala elección o innecesaria puede producir frustración y gasto de energía no deseado.Lo fundamental en esta enfermedad y lo que marcará las diferencias es el diagnóstico temprano.
En una semana ya se pueden obtener algunos resultados.La clave es dar con el profesional adecuado, ya que sólo un grupo de neurólogos se ha especializado en esta patología
No lo olvides
La EM no es ni contagiosa, ni hereditaria, ni mortal, y existen formas benignas en las que la enfermedad ocasiona muy pocos trastornos o consecuencias a lo largo de la vida.Cuanto antes inicies un tratamiento,
tendrás mayores posibilidades de sentirte bien.Gracias a página Web
