Vivir en pareja
Estudio norteamericano
Si la pareja se disuelve, la salud lo siente
Quienes se divorcian o enviudan sufren un gran deterioro físico

NUEVA ORK.- Los casados tienden a estar más sanos que los solteros. Pero, ¿qué sucede cuando el matrimonio se acaba?
Un nuevo estudio muestra que cuando las personas que se han casado vuelven a estar solas, ya sea debido al divorcio o a la muerte de su pareja, experimentan mucho más que una pérdida emocional. Habitualmente sufren un deterioro de la salud física del que nunca se recuperan del todo, aun cuando vuelvan a casarse.
Y en términos de salud, no es mejor haberse casado y luego volver a estar solo que no haberse casado jamás. Las personas de edad media que no han contraído matrimonio tienen menos problemas crónicos de salud que aquellas que se han divorciado o han enviudado. Los hallazgos, que surgen de un estudio nacional en 8652 varones y mujeres de entre 50 y 60 años, sugieren que el estrés físico que supone la pérdida del matrimonio persiste aun cuando las heridas emocionales se han curado.
Si bien esto no quiere decir que las personas deberían seguir casadas a cualquier costo, sí muestra que la historia marital de una persona es un importante indicador de salud, y que la persona que vuelve a estar sola debe estar especialmente atenta al manejo del estrés y a la práctica de actividad física, aun cuando vuelva a contraer matrimonio.
“Cuando nuestra pareja se enferma y está por morir o cuando el matrimonio empeora y está por morir, los niveles de estrés suben”, dijo Linda White, profesora de sociología de la Universidad de Chicago, Estados Unidos, y coautora del estudio que será publicado en el número de septiembre de la revista The Journal of Health and Social Behavior . “Uno no duerme bien, su dieta empeora, no puede hacer gimnasia, no puede ver a los amigos. Es todo un paquete de hechos negativos.”

Efectos documentados
Los beneficios que reporta el matrimonio a la salud, documentados por numerosas investigaciones, parecen provenir de diversos factores.
Las mujeres, en particular, actúan como guardianas de la salud de sus maridos, agendándoles consultas con sus médicos y avisándoles si notan alguna señal que sugiera un problema de salud.
Los cónyuges pueden además ofrecer apoyo logístico, cuidando de los hijos cuando la madre practica actividad física, o llevándola y trayéndola del médico.
En el último estudio los investigadores trataron de averiguar cuál es el impacto del divorcio, de enviudar y volver a casarse en un amplio número de personas.
De las 8652 personas estudiadas, más de la mitad todavía seguía en su primer matrimonio. Alrededor del 40% se había divorciado o había enviudado, y cerca de la mitad de estas personas se había vuelto a casar en el momento del inicio de la investigación. Sólo un 4% nunca había contraído matrimonio.
En suma, los varones y las mujeres que habían atravesado un divorcio o la muerte de su pareja refirieron un 20% más de problemas crónicos de salud, como enfermedad cardíaca, diabetes o cáncer, en comparación con las personas que seguían casadas.
Las personas que previamente habían estado casadas también tendían a tener mayores problemas de movilidad, como dificultades para subir escaleras o caminar una distancia significativa.
Si bien volver a contraer matrimonio se asoció con una leve mejoría de la salud, el estudio mostró que la mayoría de las personas que se habían vuelto a casar no habían logrado recuperarse completamente del declive físico asociado con el fin del matrimonio. En comparación con aquellas que seguían casadas, las personas que atravesaban un segundo matrimonio tenían un 12% más de problemas crónicos de salud y un 19% más de problemas de movilidad.
Un segundo matrimonio no parece curar tampoco las heridas emocionales. Las personas que habían vuelto a casarse tenían una cantidad levemente mayor de síntomas depresivos que aquellas que seguían casadas.
Una fuerte asociación
El estudio no prueba que la pérdida del matrimonio sea la causa de estos problemas de salud, sino sólo que ambos hechos están asociados. Podría ocurrir que las personas que no hacen ejercicio, comen peor y no pueden manejar el estrés sean más propensas a divorciarse.
Aun así, los investigadores señalan que la asociación se observó tanto en las personas divorciadas como en las que habían enviudado, un dato que sugiere una poderosa relación causal.
Pero nada sugiere que los cónyuges deban mantener un mal matrimonio en nombre de la salud. Los problemas maritales también causan trastornos físicos.
En una serie de experimentos, científicos de la Universidad de Ohio estudiaron la relación entre las peleas maritales y la respuesta inmunológica, medida en el tiempo que demanda una herida en sanar. Los investigadores estudiaron a parejas en las que se aplicó un dispositivo de succión que dejaba ocho pequeñas ampollas en sus brazos. Luego, las parejas debían discutir, a veces sobre temas positivos, a veces, sobre temas conflictivos.
Después de un conflicto marital, las heridas tardaban un día más en sanar. Entre las parejas que exhibieron los niveles más elevados de hostilidad, las heridas demandaban dos días más que aquellas que habían exhibido menos animosidad.
“Diría que si uno no puede arreglar su matrimonio, mejor es salirse de él -dijo Janice Kiecolt-Glaser, autora del estudio-. Con un divorcio, usted está perturbando su vida, pero un mal matrimonio también es negativo en el largo plazo.”
Claves
Problemas crónicos Quienes se divorcian o enviudan tienen un 19% más de problemas de salud crónicos, como enfermedad cardíaca, diabetes o cáncer, que las personas que siguen casadas.
Movilidad En comparación con quienes siguen estando casados, los que vuelven a estar solos experimentan un 19% más de problemas de movilidad, como dificultades para caminar distancias significativas.
Segundo matrimonio La salud de quienes se vuelven a casar es peor que la de aquellos que siguen en su primer matrimonio: tienen un 12% más de problemas crónicos de salud y un 19% más de problemas de movilidad.
Por Lara Tarker-Pope
The New York Times
~~
*les comparto interesante e importante tema
Saludos
Lourdes
Consejos para mejorar tu memoria
¿Querés conservar tu lucidez mental? Está atento a las nueve señales. Las fallas de la memoria pueden tener varias causas.
GLUCOSA SANGUÍNEA ALTA.
Las fallas de la memoria pueden tener esta causa. Estudios de resonancia magnética realizados con voluntarios indican que una concentración alta de glucosa en la sangre puede dañar partes del cerebro relacionadas con la memoria.
Protejete.
Si vos tenes antecedentes familiares de hiperglucemia o diabetes, medí con frecuencia tu nivel de glucosa. Comé bien y hacé ejercicio; las caminatas rápidas ayudan a prevenir la diabetes.
CANSANCIO.
Aparentemente, el cerebro depende del sueño para fijar recuerdos nuevos. Y no hay que pasar toda la noche en vela para sentir los efectos. En un estudio, voluntarios que durmieron seis horas por noche durante dos semanas no se sentían agotados, pero su desempeño en pruebas de memoria de corto plazo empeoró sustancialmente.
Protejete.
No te prives del sueño. ¿Te falta tiempo para dormir bien? Según un estudio, incluso las microsiestas de seis minutos bastan para mejorar la memoria de corto plazo.
RONQUIDOS.
Pueden ser señal de apnea, una obstrucción momentánea de las vías respiratorias que priva de oxígeno a las neuronas. La apnea es más común en los hombres. Otros factores de riesgo: el sobrepeso y tener más de 40 años.
Protejete.
Si vos roncas mucho y te sentís cansado todo el día, pedile a su médico que te haga una prueba de apnea. Si la padecés, tal vez te prescriba el uso de un dispositivo que insufla aire por la nariz mientras uno duerme, a fin de evitar las peligrosas interrupciones de oxígeno.
ANSIEDAD O APATÍA.
Quizá tenga un trastorno de la tiroides. Las hormonas de esta glándula regulan el metabolismo, pero su escasez o exceso puede afectar la comunicación entre las neuronas. Una tiroides hiperactiva entorpece la transmisión de los mensajes cerebrales, y, si es muy lenta, estos casi se detienen.
Protejete.
Describí tus síntomas al médico. Una tiroides hipoactiva le puede provocar fatiga; si es hiperactiva, tal vez le acelere el pulso y le cause ansiedad.
TENER MÁS DE 65 AÑOS.
Conforme envejecemos, absorbemos menos vitamina B12 de los alimentos, y los efectos de una deficiencia grave se parecen mucho a los del Alzheimer. Hasta el 20 por ciento de las personas mayores de 65 años padece deficiencia de esta vitamina.
Protejete.
Si vos sos mayor de 65 años y te falla la memoria, consultá a tu médico. En caso de tener deficiencia de vitamina B12, quizá te recete un complemento. Acudí también si sos vegetariano estricto, pues es probable que no ingieras esta vitamina en la cantidad necesaria.
DEPRESIÓN.
Las personas que sufren depresión grave pierden neuronas, y cuanto más prolongada sea la depresión, más células se pierden en zonas del cerebro de las que depende la memoria.
Protejete.
El tratamiento oportuno es importante. Un estudio de 2008 reveló que quienes sufren episodios depresivos más largos tienen menos probabilidades de presentar una mejoría en la memoria cuando su depresión se disipa.
TOMAR ANTICOLINÉRGICOS.
Muchos medicamentos para el insomnio, la incontinencia urinaria, las alergias y los cólicos gastrointestinales inhiben cierto neurotransmisor esencial. En adultos mayores, estos fármacos, llamados anticolinérgicos, pueden causar confusión mental y pérdida de memoria.
Protejete.
Las personas mayores de 65 años son más vulnerables a los efectos secundarios de la difenhidramina, anticolinérgico usado en muchos somníferos y antialérgicos. Si vos sufrís confusión mental al tomar estos fármacos o cualquier otro, informe de ello a su médico.
ARRASTRAR LOS PIES AL CAMINAR.
Puede ser señal de hidrocefalia de presión normal (HPN), en la cual se acumula un exceso de líquido cefalorraquídeo en pequeñas cavidades del cerebro.
Protejete.
Arrastrar los pies, la incontinencia urinaria y las fallas de memoria son síntomas típicos de la HPN, pero no todas las personas presentan los tres. Un tratamiento oportuno puede ayudar a recuperar la memoria.
TOMAR MUCHOS MEDICAMENTOS.
Si tenés que ingerir cinco o más a la vez, corrés alto riesgo de sufrir interacciones medicamentosas negativas.
Protejete.
Informá a tu médico sobre todos los fármacos que estás tomando. Si ves el aviso de que alguno podría serle útil, hablá con el especialista al respecto, pero no lo presiones para que te lo recete.
Tips para mejorar tu memoria
Por REGINA NUZZO Y KAREN RAVN

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