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Tenga uno o dos amantes

 

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Hay que tener un amante / por Jorge Bucay

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:”Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

¿Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista… de la vida. Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

“Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.

 
Jorge Bucay

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Vivir y enfrentar lo que nos toca

                                             

Pilar Sordo, autora©

Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son.

Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.


Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad.


Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.
“Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.


Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año 2012 porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices
1) Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental.


2) Valorar la libertad como una forma de vencerme a mí misma y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás el 2012 deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.


3) El tercer y último punto a cultivar durante el 2012 es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. Este a mi juicio es el gran elemento a educar no sólo el 2012 sino que durante todo el siglo XXI.


Es dentro de todo este trabajo donde nos debiéramos concentrar en:

  • Sentarnos en la mesa en familia, mínimo una vez a la semana, ojala todos los días.

  • Apagar las “pantallas” (TV, PCs, celulares, etc.), mientras estamos comiendo, no contestar teléfonos, sentir que los únicos ruidos que se escuchan sean los de nuestras voces.

  • Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los chóferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos.

  • Crear dentro de nuestras casas, hogares. Y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas, independientes de los recursos, se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.

  • Tengamos contacto con la naturaleza, juguemos, riamos y démonos el tiempo de compartir con los abuelos, imprimámosle las fotos para que ellos las vean como a ellos les gusta y disfrutemos de sus sabidurías. Obliguemos a nuestros hijos a compartir con ellos, así entenderán sus historias.

  • Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia del nuevo siglo: la inteligencia espiritual.

  • Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.

Si logramos trabajar en estos puntos, habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.

El 2012 vendrá con lo que tenga que venir, todo será necesario y maravilloso, lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo, acojámoslo con amor y con gratitud y con el alma abierta a todo lo que tendremos que aprender de él.
Que Dios los bendiga a todos.


“Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta, y gozamos poco de lo mucho que tenemos” (Shakespeare).


Deja de lado las quejas y haz que tu trayecto quede marcado con rastros de luz.

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Lo que la gente lamenta antes de morir

Lo que la gente lamenta antes de morir

Bronnie Ware pasó años trabajando en cuidados paliativos, atendiendo a pacientes terminales en sus últimas 12 semanas de vida. Le impactó tanto que decidió contar su experiencia en un blog llamado Inspiration and Chai, donde reprodujo los últimos deseos de sus pacientes.

El éxito fue tal que al poco tiempo lo plasmó en un controvertido libro titulado ‘Los cinco mejores lamentos de los que van a morir’.
Ninguna mención al sexo, tampoco les importaba irse sin haber probado experiencias vibrantes como hacer puenting o no haber cumplido con otros clásicos como escribir un libro o plantar un árbol.


Ware habla de la claridad y de la visión espectacular que tiene la gente al final de sus vidas, y cómo podemos aprender de su sabiduría. “Cuando les preguntaba de qué se arrepentían o si hubieran hecho algo de manera diferente, casi siempre me respondían lo mismo”.

“La lista era larga, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes”, explica la autora.

Estas son las “confesiones sinceras y reales de las personas que cuidé en su lecho de muerte”.

1. Ojalá hubiera vivido a mi manera
Muchos se quejaban de no haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a sí mismos, sino a lo que los demás esperan de ellos.
“Cuando se dan cuenta que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás, es fácil ver cuántos sueños se han quedado en el camino. La mayoría no había cumplido aún ni la mitad de sus sueños y tenía que morir sabiendo que era debido a las decisiones que habían tomado”.

2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro
Ware afirma que ésta era la frase más repetida por los pacientes de sexo masculino. Casi todos los hombres que cuidó sufrían por haberse perdido la infancia de sus hijos, la juventud de sus hijos y lamentaban no haber disfrutado más de la compañía de su pareja. Sentían que habían malgastado tanto sus vidas; comprendieron tarde que no se debe basar la existencia en el trabajo.

3. Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos
A menudo las personas renuncian a sus sueños e ideales por el bien de los demás. Ocultan sus sentimientos con el fin de mantener la paz de su entorno. Como resultado, se conforman con una existencia mediocre y nunca llegan a ser lo que en realidad quieren ser o lo que realmente son capaces de hacer. “El origen de muchas enfermedades tiene relación con la amargura, la frustración y el resentimiento que esto conlleva”, explica Ware.

4. Ojalá hubiera mantenido el contacto con mis amigos
“Casi todos se acordaban de sus viejos amigos y recordaban con pesar los mejores momentos vividos a su lado, lamentando no haber sido capaces de mantener esa amistad con el paso de los años. Querían despedirse de ellos, pero no siempre fue posible localizarlos”, cuenta Ware.

“A veces nos sentimos tan absorbidos por nuestras propias vidas, que es como si estuviéramos atrapados y renunciamos a uno de los mayores tesoros de la vida, la amistad. He sido testigo de la profunda pena y arrepentimiento que esto ha ocasionado a mis pacientes, les atormentaba no acerca haber dedicado a sus verdaderos amigos el tiempo y esfuerzo que merecían. Todo el mundo echa de menos a sus amigos cuando se están muriendo”, añade la enfermera.

5. No he sabido ser feliz
Otra revelación sorprendente: muchos de los pacientes no se dan cuenta hasta el final de sus vidas de que la felicidad es una elección. Se quedan atascados en viejos patrones y hábitos. El llamado ‘confort de familiaridad’ interfiere con su salud emocional.

Por eso insisto que uno de los principios claves para la vida es entender que lo único que necesito para ser feliz es una actitud agradecida ante la vida.
Que la queja es un imán para la desgracia.
Nos quejamos tanto de lo poco que nos hace falta que dejamos de agradecer lo mucho que tenemos.
Que es fácil agradecer cuando las cosas están bien ¡Por supuesto!, cualquiera lo hace. Pero que, la verdadera gratitud se forja es cuando las cosas están complicadas…

El miedo al cambio les lleva a pensar que están contentos con lo que tienen, cuando en el fondo anhelaban hacer otras cosas, como reírse más y hacer tonterías”, concluye Ware.

¿Te sientes identificado con alguna de estas frases? ¿Cambiarías algo de tu vida?

Fuente: Top five regrets of dying.

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La libertad financiera

                                                                        

La clave para ser rico no es ganar más, sino reducir los gastos innecesarios

Iván Gil– autor

¿Es posible ahorrar 300.000 euros con un sueldo mensual de 1.500? ParaLuis Pita, autor de Ten peor coche que tu vecino (LID editorial), no sólo es posible, sino sencillo. La fórmula para alcanzar esta hazaña, aparentemente imposible, consiste es saber ‘preahorrar’, prescindir de los gastos innecesarios, reducir las deudas a lo mínimo imprescindible y aprovechar el interés compuesto sabiendo elegir un buen asesor financiero.

Si se saben conjugar correctamente todos estos elementos se conseguirá lo que Pita denomina ‘libertad financiera’, es decir, “el número de años que se podría vivir tras perder el trabajo o dejar de tener ingresos sin reducir el nivel de vida”. Esta independencia es muy difícil de conseguir ahorrando, por lo que el autor recomienda preahorrar: “dar la orden a nuestra entidad bancaria para que nos aparte el 10% de la nómina, así ahorraremos de forma automática sin luchar contra la tentación de gastar”.La libertad financiera es el número de años que se podría vivir tras perder el trabajo sin reducir el nivel de vida

Para Pita todo el mundo cuenta con la capacidad de construir este colchón financiero, independientemente de cuál sea su nómina o se tenga la sensación de no llegar a fin de mes. Este ingeniero industrial y empresario explica que todo el mundo experimenta una espiral del gasto que lleva a la gente a gastar todo lo que tiene sin importar lo que gane. “Según vas subiendo en la escala profesional y salarial, paralelamente incrementas tu nivel de gastos. Como si fuese una espiral, estás en la misma situación de libertad financiera cuando sales de la universidad y cobras 800 euros que unos años después cuando cobras 2.000. Por eso, nunca te puedes proponer que comenzarás a ahorrar el año que viene. Lo tienes que hacer desde el mismo momento en el que te lo planteas”, explica el autor.

El dinero no da la felicidad, la libertad financiera sí

Una de las claves centrales de Ten peor coche que tu vecino se centra en que la libertad financiera es sinónimo de felicidad. Primero, porque aleja la incertidumbre: “Una de las principales causas de infelicidad en estos tiempo de crisis está provocada por el miedo a perder el trabajo, pero si tienes un colchón económico de varios años esta situación no te afectará tanto”, explica Pita. En segundo lugar, la libertad financiera ofrece una mayor autonomía, así, “si un trabajo no te gusta podrás intentar cambiarlo por otro con el que te sientas más a gusto y recompensado o invertir en otros proyectos. Algo que nunca te podrías permitir si no cuentas con ahorros y tienes una hipoteca que pagar”. En tercer lugar, y como consecuencia de la libertad laboral, “tendrás más éxito profesional porque podrás ser tú mismo y contarás con capacidad para tomar decisiones que antes no te atrevías porque estabas condicionado”, añade Pita.

El dinero no da la felicidad, como recalca el dicho popular, pero la libertad financiera sí. Con su claridad y realismo característico, Pita de un ejemplo cercano para explicarlo. “Tengo un amigo ingeniero con un sueldo cinco veces superior al de la media española, sin embargo tiene más problemas económicos que una persona que ‘preahorra’ con una nómina de 1.000 euros porque su hipoteca es muy alta y los colegios de sus hijos muy caros”. Una cuestión de liquidez que hace que los ricos sean pobres y viceversa.  “Según vas subiendo en la escala profesional y salarial, incrementas tu nivel de gastos

La actual crisis económica ha golpeado a casi todos los bolsillos y pocas familias se sienten capaces de ahorrar cuando la norma común es no llegar a fin de mes. Sin embargo, para Pita este el mejor momento de cambiar los hábitos:“la crisis es una buena oportunidad para abrirnos los ojos. Por ejemplo, hace tres o cuatro años todo el mundo creía que debía hipotecarse porque el precio de la vivienda siempre subía, pero ahora se ha derrumbado ese mito. Lo importante ahora es reflexionar sobre cómo vivimos y qué es lo realmente importante para uno”.

Reflexionar las inversiones y las hipotecas

El autor tiene claro que en España casi todo el mundo ha vivido por encima de sus posibilidades, pero prefiere actuar a seguir lamentándose por ello. “Está bien diagnosticar el problema, pero ahora lo que importa es buscar soluciones y contar con las herramientas necesarias para que esto no vuelva a pasar y evitemos volver a endeudarnos más de lo necesario”.

En este libro se ofrecen numerosos consejos explicados con una sencilla prosa desprovista de tecnicismos. Así, se podrá descubrir de forma sencilla cómo generar ingresos pasivos o cómo pagar la menor cantidad de intereses si no ha habido más remedio que endeudarse siguiendo el ‘método de la cascada’. Este último consistiría en “comenzar a pagar lo antes posible la deuda más pequeña, en lugar de todas a la vez, para cerrarla rápido y el dinero liberado sumarlo al pago de la siguiente deuda más pequeña, por lo que ahorrarás intereses y tiempo” . “Nos parezca buena o mala una inversión, antes hay que contrastarla con otras operaciones para minimizar riesgos

Una de las condiciones fundamentales para conseguir libertad financiera es saber elegir un buen asesor. “Lo más importante es comparar y no quedarte con el primero que encuentres o con tu banquero de turno, que te recomendará de forma natural en qué invertir. Sea bueno o no lo que nos ofrezca, antes hay que asegurarse de que esa inversión ha tenido resultados en otras operaciones para minimizar los riesgos. Con dos o tres preguntas ycontrastando con otros asesores sabremos muy rápido si nos están intentando meter un gol o no”.

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Tú cigarillo y tus mascotas

 

Las mascotas pueden ayudar a dejar de fumar
Por Victoria Aznarez

Más gente estaría dispuesta a dejar de fumar por el bien de sus mascotas que por ellos mismos. Al menos eso es lo que afirma un nuevo estudio llevado a cabo por el Centro para la Promoción de la Salud y Prevención de Enfermedades del Sistema de Salud Henry Ford en Estados Unidos, donde se encuesto a 3.300 dueños de mascotas sobre si dejarían de fumar si supieran que el humo del tabaco es nocivo para los gatos o perros. El 28% respondió que dejarían completamente el vicio del cigarrillo si ese fuera el caso.

Sin embargo, el 28% de esas personas tendrán que cumplir su palabra y hacer cambios en su estilo de vida ya que este estudio también encontró que el humo del cigarrillo es tan peligroso para la mascota como para la pareja de un fumador.

En las mascotas el humo de segunda mano puede traer complicaciones respiratorias, enfermedades oculares, cáncer y otros problemas de salud. Pero a pesar de todos estos problemas, los dueños de perros o gatos no parecen darse cuenta del daño que su hábito causa en un animal.

La razón por la cual se realizo esta investigación es para ver si las publicidades anti-tabaco podían acudir a presentar el riesgo en que se pone a las mascotas y así incentivar a que mas personas dejen de fumar. Y este tipo de anuncios podrían tener un gran impacto en los porcentajes de población ya que en Estados Unidos hay un promedio de 70 millones de mascotas, de las cuales una de cada cinco convive con un fumador.

Fumar puede matar a nuestro gato
El humo de segunda mano no es solo perjudicial para las personas que nos rodean, sino también para nuestras mascotas. Diversos estudios veterinarios demostraron que los gatos que viven con un fumador tienen más probabilidades de tener cáncer de boca que aquellos que no viven con uno.

Este tipo de cáncer se desarrolla en ellos, porque lamen objetos como alfombras o sofás y en estos se quedan las miles de químicos que compone el humo de cigarrillo, es decir que consumen esos cancerígenos directamente y luego se los esparce por todo el cuerpo al limpiarse. Es importante recordar que este nocivo humo tiene una composición de 50 químicos que causan cáncer.

También se encontró que los felinos pueden sufrir cáncer de los nódulos linfoides debido a que las partículas del humo de segunda mano caen sobre el pelaje del gato y cuando este se limpia con su hocico, termina inhalando estas partículas que luego irán por sus orificios nasales y torrente sanguíneo, lo que puede causarle no solo cáncer en el pecho o los intestinos, sino también a través de todo el cuerpo.

Otras consecuencias negativas del cigarrillo en un gato, son que sufra asma, inflamaciones pulmonares y otros tipos de problemas respiratorios.

Fumar puede matar a nuestro perro
Los gatos no son las únicas mascotas que pueden sufrir las consecuencias de tener por dueño a un fumador. Los perros por su parte también pueden sufrir un conjunto de enfermedades mortales, comenzando con que estos animales tienen tres veces más posibilidades de sufrir cáncer nasal cuando están cerca del humo de segunda mano, que los perros que viven en un hogar libre de cigarrillo

Según un estudio de la Universidad de Colorado las posibilidades de cáncer nasal aumentan todavía más en las razas de perros de hocico largo como los collies debido a que en su hocico tienen más superficies y células para ser afectadas por los químicos del humo.

Pero los perros de hocico corto o mediano tampoco están a salvo ya que estos tienen más posibilidades de sufrir cáncer de pulmón cuando viven con un fumador ya que sus hocicos cortos depositan los químicos cancerigenos de manera más directa en sus pulmones.

Aparte de cáncer, en nuestra mascota el humo de cigarrillo también puede causarle reacciones alérgicas, provocando que sienta picazón y por esto se muerda su propia piel.
Todas estas consecuencias son aplicadas a perros adultos, mientras que en los cachorros es mucho más peligroso debido a sus frágiles organismos. Además, si un cachorro come una colilla de cigarrillo o cenizas, puede morir en cuestión de minutos.

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EL PERDON

“para la mayoría de nosotros, el perdón es un tema difícil. Todos necesitamos trabajar con él. Cualquiera a quien le represente un problema amarse a sí mismo está atascado en este terreno. El perdón nos abre el corazón al amar a nosotros mismos. Somos muchos los que llevamos años y años acarreando resentimientos por algo que nos hicieron. Lo que nos hicieron nos inspira una actitud justiciera. Esto es estar inmovilizado en una prisión de resentimiento justiciero. sí llegamos a tener razón pero jamás a ser felices. Me parece oírte decir: “Pero tú no sabes lo que me hicieron, es imperdonable”.

No estar dispuestos a perdonar es algo demasiado terrible para hacérnoslo a nosotros mismos. El resentimiento es como tragarse diariamente una cucharadita de veneno. Se va acumulando y nos daña. Es imposible estar sano y ser libre cuando uno sigue atado a su pasado. El incidente ya pasó hace tiempo. Sí, es verdad que ellos no se comportaron nada bien. Pero aquello se terminó. A veces sentimos que si les perdonamos sus faltas, estamos diciendo que lo que nos hicieron estaba bien.

Una de las lecciones espirituales más importantes que tenemos que aprender en este mundo es entender que “todo el mundo” hace “lo mejor que es capaz de hacer” en cada momento. Con el entendimiento, la conciencia y el conocimiento que tiene, la gente no puede llegar más que hasta cierto punto. Invariablemente, cualquiera que maltrate a alguien, ha sido maltratado de niño. Cuanto mayor haya sido la violencia que vivió, mayor será su propio dolor intimo a veces inconsciente. Esto no significa que se excuse el mal comportamiento; sin embargo, por nuestro propio crecimiento espiritual, debemos tomar conciencia de que esas personas también sufren.

El incidente pasó, y quizás ya hace mucho tiempo. Entonces, déjalo en paz. Permítete ser libre. Sal de la prisión y asómate al sol de la vida. Si el incidente aún sigue repitiéndose, pregúntate por qué te estimas en tan poco a ti mismo que sigues aguantando algo así. ¿Por qué te quedas en esa situación? El propósito de este texto es ayudarte a cultivar tu autoestima, llevándola a un nivel tal que sólo dé entrada en tu vida a experiencias de amor. No pierdas el tiempo tratando de «desquitarte». Eso no funciona. Lo que enviamos al mundo, éste nos lo devuelve. Siempre. Entonces, olvidémonos del pasado y aprendamos a amarnos a nosotros mismos en el ahora. De esa manera tendremos un futuro maravilloso.

La persona a quien más te cuesta perdonar es la que puede enseñarte las lecciones más valiosas. Cuando te ames a ti mismo lo suficiente como para elevarte por encima de la situación de antes, entonces la comprensión y el perdón te resultarán fáciles. Y serás libre”.

¿Te asusta acaso la libertad?
¿Te parece más seguro permanecer atascado en tu antiguo resentimiento y en tu amargura?

 

By Louise Hay

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La vida entera cabe en el amor

La vida entera cabe en el amor

¡Con cuánta facilidad y ligereza la mujer de hoy decide una separación, un rompimiento, un derrumbe del hogar donde formaba los hijos y cumplía su misión!

Ya no es el alma de la casa, sino alma del trabajo. Ya no es poder de unión y fuerza, sino disgregación de todos los que viven a su sombra. Ya no es la esposa y la madre fiel a un deber y a un ideal, sino la mujer todavía joven, preparada, sociable y libre que vive de aparencial, relaciones y dinero.

El hombre es más sencillo que la mujer, es más simple, más claro, más abierto. Es de una sola pieza. La mujer anda mejor por los vericuetos, es más enigmática, más sensible, más intuitiva, ¡y conoce mejor las profundidades del amor!

La mujer sabe que el hombre no es vulnerable, sino más bien manejable, dúctil, moldeable. Sólo necesita la chispa de su sonrisa, la mirada de sus ojos, los besos de sus labios y el arte de su mimosa coquetería para derribarlo.

Poca cosa necesita, mujer, para hacerse cómplice de tu debilidad y meter su grandeza en tu pequeñez. Se reduce en tus brazos a cualquier gusto, a cualquier capricho y a cualquier deseo.

¿No te da eso una gran responsabilidad?

No hay hombre invulnerable. No hay hombres hechos de piedra, ni con pies de plomo, ni con espada de doble filo. Detrás de su corazón está el águila, la estrella, la corriente y la luz.

Ese hombre que es espada de la vida, se rinde ante la paloma de la paz. Ese hombre de fuego, acaba en ala. Esa voz de mando acaba en ruego. Ese corazón de roca acaba en manantial. Y esa coraza que lleva por encima, ¡se le cae ante el amor!

Esos poderes, ¿no son una responsabilidad? Ese hombre tan circunspecto es manso y dúctil como un niño, sólo necesita unas manos de artista y un corazón de fuego.

Ese hombre, mujer, no apaga su sed más que en tu fuente, no anclas sus naves más que en tu puerto, no canta a sus anchas más que en tu nido y no conoce de lunas y de estrellas más que en tu cielo.

Pero la mujer, hoy, no quiere luchar. No pule sus armas, no se para frente a su problema dispuesta a resolverlo. Más bien lo barre de un plumazo y elude su responsabilidad.

El amor es la alegría de tu sufrimiento, la esencia de tu batalla, el impulso de tu sueño ¡y también puede ser la espina que te marque para siempre!

El amor cambia los sentimientos, la expresión, el carácter, las ofensas, la visión de la vida, ¡todo!

Pero es indudable que sus penas enseñan, salvan y nos redimen.

El amor traspasa la vida, te la pule, te la configura y te deja un matiz inconfundible.

Es como el dueño que te domina y el pordiosero que te pide. Como el jinete de rienda firme y el pajarito que come de tu mano. Como hecho de bronce y de acero para encarar la vida, y de algodón, de niño, para pedirle un beso a su paloma.

Parece hecho de fuerza… y se derrite ante una súplica. Parece roca inquebrantable y se desmorona ante la ternura de una mujer. Parece inconmovible y se derrite, se ablanda, cuando te lo apropias y te lo llevas a volar contigo.

El hombre es el cielo, pero la mujer es la nube…y el cielo cambia cuando la nube quiere. Ella lo enrojece, lo aclara, lo enturbia, lo hace cristal, celajes, arco iris, trueno, luz.

A veces encontramos una concha y, al abrirla, no hay más que un poco de sal, que nunca pudo hacerse perla. A veces encontramos semillas que nunca pudieron hacerse rosas. Y amores en el mismo nido, muertos de sed, sin saber beber; muertos de frío, sin saber calentarse; entumecidos de silencio, sin dejar entrar la luz a sus vidas.

Si las alas están vivas, no todo se ha muerto. Si la Ceiba está en pie, no todo se ha derrumbado. Si el amor está en la raíz, no todo está perdido.

Pero ya la mujer, ganando campo en otros terrenos, está perdiendo eficacia en el amor, soltando los amarres ¡y dejándose derribar!

Ya la mujer está perdiendo conciencia de sus valores. Ya le está quitando adornos femeninos al amor. Ya se metió en el vocerío, en la mediocridad, en la inmodestia ¡y enfundó el sable ante el empuje de la modernidad!

Porque la mujer es el hogar. De ella depende en su mayor parte hacerlo una fortaleza o un derrumbe, un resguardo o una vela al viento, un tronco o una inestabilidad.

El amor es lo que asocia, engrampa, encuadra, se trenza ¡y te hace ser! El amor es una copa donde se conoce a otro y te conoces a ti misma.

El amor es eso que enciende los claveles, humedece los lirios y abrillanta las rosas.

El amor que se llena de cicatrices, no es amor.

Amor siempre sobre la duda, no es amor.

Amor lleno de resentimientos, no es amor.

Amor que se planta y vive, pero sin ramajes, sin pájaros, ni flores, ni pajas, ni nido, no es amor.

Amor es algo pleno, limpio. Es una copa que debe llenarse con atributos de mujer. En ella todo se concentra y todo cabe.

Mientras tengamos amor, tendremos artistas, tendremos magia, tendremos parejas y tendremos milagros.

Esa felicidad tan perseguida, tan inacabable y tan ansiada, cabe en un beso.

Esa ilusión tan águila, tan viajera, tan voladora y tan impalpable, cabe en un sueño.

Esa esperanza tan larga, tan remota tan ancha, tan verde, cabe en un suspiro.

Y esa vida con su cantidad de facetas, de aristas, de afluentes, de luces y de sombras, ¡cabe en el amor!

 

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla

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